Computadores para la Paz Aunque suene increíble, en Medellín, hay barrios de estratos I y II en los cuales los niños y niñas menores de 6 años manejan a la perfección el computador. Todo ocurrió cuando un día cualquiera, en el año 2006, la fundación de atención a la niñez – fan, se dio cuenta que era indispensable involucrar la tecnología, de manera natural, en las aulas de clase. Esta iniciativa, novedosa y única, ha logrado demostrar que la tecnología en el proceso de construcción y desarrollo cerebral, si marca la diferencia en los niños y niñas que tiene acceso a ella en su diario vivir. El resultado son niños y niñas más inteligentes, con mayores oportunidades de comunicarse, analizar y conocer el mundo que les rodea. Fue así como los computadores llenaron de magia los espacios educativos y recreativos donde los niños y niñas interactuaban con el computador de la misma forma natural y lúdica como lo hacían con la muñeca, los carros o la plastilina y, de repente, aprender, se volvió más divertido. Porque en la fundación de atención a la niñez - fan, imaginamos un mundo en el cual todos los niños y niñas tienen las mismas oportunidades educativas y de desarrollo que cualquier otro niño y niña en niveles económicos más altos y en el cual la educación con calidad y equidad, se ofrece como el más grande y perdurable regalo. Estamos, desde ya, trabajando por un mejor mañana, estamos cambiando la historia, estamos construyendo paz, porque un niño o niña con un cerebro desarrollado y potencializado, es un niño o niña que difícilmente optará por la violencia. Hoy en día más de 1500 niños y niñas de barrios tan marginados como Villa del Socorro, La Honda y La Cruz están demostrando que la paz también llega en forma de monitor y se manipula con un ratón. Niños Felices Fan Desde hace muchoooo, pero mucho tiempo, existe una linda ciudad con zonas vulnerables y deprimidas en la que muchos niños y niñas no podían sonreír porque estaban expuestos a situaciones de desnutrición, abuso, insalubridad, descuido y falta de estimulación adecuada. Fue entonces cuando llegó la fundación de atención a la niñez – fan, con un grupo de expertos en devolver sonrisas y lograr que las familias fueran más armónicas y felices. Para este proyecto, llamado Niños Felices fan, se vincularon aliados estratégicos que permitieron que a la fundación de atención a la niñez – fan, llegaran médicos, odontólogos, odontopediatras, fonoaudiólogas, enfermeras, nutricionistas, trabajadoras sociales y psicólogos, quienes a través de diagnósticos, asesorías, talleres, actividades lúdicas, conferencias, redes de apoyo y festivales de la alegría, comenzaron a devolverle las sonrisas a los niños y le dieron fortaleza a los vínculos afectivos entre los pequeños y sus familias. Este proyecto se considera de gran importancia pues la primera infancia es decisiva para establecer las bases del desarrollo humano, cualquier enfermedad o factor de riesgo no detectado o tratado a tiempo genera daños irreparables para el niños, su familia y la sociedad. Jugar para sanar En la fundación de atención a la niñez – fan estamos empeñados en que ningún niño o niña sea víctima de abuso y que si se tienen sospechas o confirmación del abuso, sean tratados de la mejor manera posible para lograr restablecer su sonrisa. Por eso, estamos desarrollando un ambicioso proyecto llamado Jugar para Sanar. Una sede con espacios adecuados desarrollados especialmente para los niños y niñas, más un equipo de especialistas será la fórmula perfecta para sanar a quienes se sospeche son víctimas o hayan sufrido algún tipo de abuso. Las cifras sobre vulneración de los derechos de los niños y las niñas cada día aumentan más: Se estima que un 35% de los niños y niñas en Colombia son víctimas de abuso, que un 60% de estos casos no se denuncia y que un 80% no han recibido nunca ningún tipo de ayuda. Según los especialistas, si un niño/niña, no reciben tratamiento adecuado tiende a repetir en su vida adulta situaciones de abuso y maltrato hacia otros, especialmente hacia los niños y niñas. El bus de la Esperanza Por las calles de Medellín rueda todos los días del año un bus, que además de llevar pasajeros, lleva esperanza. Su ruta incluye los inquilinatos de los barrios Niquitao, Guayaquil y Barrio Triste, que son los típicos lugares en los que se refugian las personas que no tienen hogar, los desplazados de la violencia, los que no tienen a dónde ir. Hasta el corazón mismo de esos sórdidos lugares llega el bus de la fundación de atención a la niñez – fan, muy puntual cada mañana y de allí no se mueve hasta que no haya salido hasta el último niño y niña, de la última pieza, del rincón más escondido. Una vez abordan el bus, sus sonrisas se encienden, sus ojos brillan y sus corazones palpitan, pues saben que irán a sus centros infantiles en donde llenarán sus barriguitas, jugarán y aprenderán mil cosas nuevas. El BUS DE LA ESPERANZA es un programa de la fundación de atención a la niñez – fan, creado para resolver el problema de tantos niños y niñas a quienes su madres no llevan a los Centros Educativos. Por medio de esta estrategia facilitamos a los niños y niñas que viven altos niveles de vulneración de sus derechos, accedan a los programas educativos, nutricionales y de apoyo psicosocial. El bus es una ruta esperanzadora y conmovedora que ha cambiado positivamente la vida de nuestros niños y niñas.
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